“¡Ay! ¡Pincha, pincha! Mi casa está bien defendida. Siempre he sido puntilloso con los detalles. ¡De dar la puntilla! ¿Lo pillas? Ja, ja, ja. ¡Que me muero de risa!”
“¡Ay! ¡Pincha, pincha! Mi casa está bien defendida. Siempre he sido puntilloso con los detalles. ¡De dar la puntilla! ¿Lo pillas? Ja, ja, ja. ¡Que me muero de risa!”