“Mátame si lo deseas. Pero no puedo prometerte que mi espíritu no te atormentará hasta el final de tus días si... si el señor del temor me lo permite. Ja, ja, ja, ja.”
— Cicero
“Mátame si lo deseas. Pero no puedo prometerte que mi espíritu no te atormentará hasta el final de tus días si... si el señor del temor me lo permite. Ja, ja, ja, ja.”
— Cicero